2025 en tres pasos

PASO 1: COMUNIDADES FRÁGILES

La primera parte del año estuvo marcada por dos experiencias comunitarias; la de gettec y la de mi viejo grupo de amigos de la preparatoria. Durante el proyecto de investigación (gettec) estuvimos indagando sobre el significado profundo de la palabra "comunidad", pues estaba teóricamente ligada a algunos conceptos y autores abordados en dicho proyecto, pero también porque según los iniciadores de dicho proyecto uno de los propósitos del mismo era hacer comunidad, y conocer a profundidad su significado tal vez podría ayudar a comprender mejor nuestro propósito, tal vez. Para ello nos apoyamos en dos textos complementarios: "La comunidad desobrada" de Jean-Luc Nancy, y "La comunidad inconfesable" de Maurice Blanchot, en ellos básicamente se propone que lo que conforma a una comunidad no es tanto lo que comparten, sea gustos, preferencias, pertenencia a una etnia, nacionalidad, etc. sino lo que los une es una profunda conexión con y hacia la muerte, una conciencia de finitud y vulnerabilidad; a este respecto, creo que la comunidad de gettec se dió exitosamente (calificativo anti-nanciano ciertamente, pues la comunidad no busca el "éxito", no busca nada en realidad), sin embargo, a pesar de compartir tiempo y experiencias con las personas miembro de esa comunidad no logré conectar afectivamente con ella, como si no perteneciera allí, como si no hubiera existido una comunidad en primer lugar... hace unas semanas me encontraba releyendo "La comunidad inconfesable" de Blanchot, y me encontré con el siguiente fragmento: "...lo que está en juego en el pensamiento de una comunidad, haya [ésta] existido o no, [tal vez] plantea siempre al final la ausencia de comunidad. Precisamente esto le ocurrió a Georges Bataille, quien, tras haber, durante más de un decenio, intentado, en pensamiento y en realidad, el cumplimiento de la exigencia comunitaria, no se encontró solo (de cualquier manera solo, pero con una soledad compartida), sino expuesto a una comunidad de ausencia, siempre dispuesta a transformarse en una ausencia de comunidad" Estas palabras resonaron profundamente en mí, pues describía mi sentir respecto a gettec, la paradójica experiencia de pertenecer a una comunidad que parece ser ausencia de comunidad. La segunda experiencia se dió alrededor del 20 de mayo, en el cumpleaños de un viejo y queridísimo camarada; aquel día mi camarada invitó a un par de viejos amigos de la preparatoria, también a un pariente de uno de ellos y la novia de otro. La reunión se dió alrededor de unna consola Xbox clásica, rock y post punk de fondo, el amigo que había llevado a su novia estaba jugando con los demás mientras yo comía y disfrutaba de la música. Un par de años atrás tuve roces románticos con la novia de este amigo, algo de lo cual no me siento orgulloso, sin embargo, me sentí muy contento cuando volví a verla y abrazarla. Mi camarada tiene una pequeña perrita llamada "mimí", es una pequeña caniche de 12 años muy cariñosa, cada que voy a casa del camarada me gusta mucho abrazarla y acariciarla, y aquella vez no fué la excepción, tomé a la perrita en mi regazo y así permanecí unos momentos, luego le acerqué la perrita a la chica para que la acariciara, entonces se paró y me abrazó por atrás mientras yo abrazaba a la perrita. Entonces ahí estaba yo, con la pequeña y frágil perrita de mi amigo en mi regazo, abrazado por una chica con la que engañé a un amigo, y el resto del grupo jugando Halo en el Xbox, entonces vinieron a mi mente las siguientes palabras: "Esta es la comunidad, una comunidad tan frágil como la perrita que está en mi regazo, frágil como el vínculo con la chica que me tiene en sus brazos". 


PASO 2: MENTE ROTA

El 2025 fue el año en que mi mente se rompió. El año pasado mis padres me sorprendieron fumando marihuana en mi cuarto, me reprenddieron y empezaron a vigilarme más, me ví obligado a derajarla por un tiempo, pero aquello duró unos meses, luego un día compré un brownie mágico, lo comí y amanecí al día siguiente muy jodido, extremadamente pacheco, así tuve que ir a llevar a mi hermano menor a la escuela, todo me daba vueltas, como si estuviera en un juego mecánico, no pude ocultar mi estado a mi madre y tuve que confesar que volví a consumir y que me encontraba mal. Mi mamá me llevó a un centro de salud y de ahí nos mandaron a otra clínica especializada en toxicología, ahí me atendieron y me mandaron a terapia grupal; mi segundo intento para dejar la marihuana. Duré un par de meses en terapia y revisiones médicas constantes, hasta que un día no pudieron atenderme más por el cambio de administración de seguro popular a imss-bienestar, cuestiones burocráticas. Duré unos meses sin consumir hasta que a raíz de una situación de desamor volví a consumir. Seguía consumiendo con regularidad en los meses siguientes, hasta que en agosto de 2025 todo cambió. Era domingo, mis padres se encontraban fuera de la ciudad, tenía la casa para mi solo, y había comprado una cantidad considerable de marihuana, pero había comprado un gramo de una cepa en particular llamada Gorilla, era una cepa muy fuerte, con un solo toque te ponía bastante. Había regresado de trabajar (en la plaza de la tecnología, donde trabajé tres años hasta finalizar en agosto de este año), comí algo, descansé, luego me dispuse a fumar mi cepa especial; subí a la zotehuela, me senté y me puse a fumar... enfrente de mí habían unas plantas y un par de arañas de jardín, cada que fumaba y estaba rodeado de vegetación me sentía como en un bosque encantado, como si hubiera entrado en un cuento de hadas, así me sentía en aquel momento con los primeros toques, seguí fumando, 3 toques... 4... 5... 6... 7... 8... para este punto ya me sentía bastante pacheco, y recién empezaba a fumar, lo cual significaba que el efecto eventualmente iría aumentando con el tiempo, así que dejé de fumar y bajé a la sala para ver algo en netflix. Decidí poner The midnight gospel, una serie animada muy psicodélica, que pensaba me daría un buen viaje viéndola, puse el primer capítulo que trataba de una entrevista hacia un político respecto a la legalización del cannabis, el efecto iba aumentando, mi cuerpo se iba entumeciendo cada vez más y más, el personaje empezó a hablar sobre el uso de sustancias, empezó a hablar que el cannabis saca lo que traes dentro y que su peligrosidad depende del uso que le des, cuando escuché este diálogo sentí que el personaje me hablaba directamente a mí y ahí empezó la pálida; sentí que la sala se hacía más chica y quería salir a tomar aire a la calle, quería irme, pero ¿a dónde? ya estaba seguro en mi casa, no había lugar más seguro para estar en una pálida, no tenía esa prisa por llegar a casa de cuando fumaba afuera. Fuí a mi cuarto, me senté en mi cama, y el efecto empezó a aumentar, ahora sentía que la muerte del ego estaba más cerca, y me empecé a asustar más, entonces recordé que había un poco de refresco en la cocina, el azúcar ayuda a controlar las pálidas, entonces presuroso fuí por la botella y tomé el contenido, la pálida empezó a bajar casi de inmediato. Ahora, más tranquilo y aún bajo los efectos de la marihuana me puse a escuchar música, así estuve una media hora y luego me fuí a dormir. A la mañana siguiente desperté normal, el efecto había pasado por completo y me dispuse a ir a trabajar; el día transcurría como de costumbre, pero como a eso de las dos de la tarde pasó una señora gorda y muy alta, y cuando la ví me desbalancee, me maree y sentí como si el efecto de la mariguana hubiese regresado, yo estaba muy confundido pero supuse que tal vez tenía algo de thc en mi organismo y traté de disimular, sentía que se movía el piso, que el pasillo en el que me encontraba se hacía más largo, la gente que pasaba dejaba un rastro como los que dejan los autos en movimiento en fotografías. Pasó el día, y aquellas sensaciones bajaron un poco, supuse que por fin el viaje estaba cerca de terminar. Llegué a mi casa y busqué en internet lo que me habia sucedido, encontré en un foro testimonios de personas a las que les había sucedido lo mismo con diferentes experiencias, algunos decían que el efecto les duró un par de semanas y luego cesó, otros decían que vieron su percepción alterada durante varios meses y que no se normalizaban. Traté de calmarme  y me fuí a dormir. A la mañana siguiente seguía con esa sensación extraña de movimiento en mi cuerpo, el efecto no se había ido, luego de deliberarlo un poco decidí faltar ese día al trabajo e ir a buscar atención médica al hospital toxicológico, aquello ya no era normal. Llegué al área de urgencias, le comenté al vigilante mi situación, me hizo llenar unas hojas y me mandó a esperar en una de las sillas que ahí habían. A mi lado había un joven, un poco mayor que yo, con los ojos amarillentos y desaliñado, tal vez escuchó lo que dije porque me comentó "Sí, eso suele pasar", luego lo llamaron de dentro y se despidió diceindo "Suerte". Me quedé sentado esperando, le había mandado mensaje a mi jefe diciendo que no me sentía bien y que faltaría ese día, me respondió con un audio diciendo que hubiera avisado con tiempo, que ese día descansaba su esposa y estaría corto de personal, no le dí importancia, de todos modos iba a recuperar ese día en mi día de descanso. Después de un rato me llamaron, pasé a un pequeño consultorio donde me tomaron signos vitales, luego esperé un poco más y finalmente me atendió un médico. Le comenté lo que había pasado, lo que fumé, cuánto, lo que sentí al día siguiente, lo que sentía en ese momento, luego de aquello el doctor me explicó lo que tenía, unas palabras que jamás pensé escucharía hacia mí: brote psicótico. Mi diagnóstico, según el formato que me dió el doctor de egreso de emergencias, era síndrome de abstinencia al cannabis, pero el doctor me explicó que la crisis del día anterior había sido un brote psicótico a raíz de mi consumo, era una suerte de crisis de ansiedad pero potenciada por el cannabis, sensitiva y perceptualmente, "a ti la marihuana no te ayuda a relajarte, te da más ansiedad" dijo el doctor, "si sigues fumando así, dentro de tres años ya no serás candidato para nosotros, sino para un hospital psiquiátrico", el doctor también dijo que si seguía consumiento, las crisis aumentarían y poco a poco perdería la conexión con lo que llamo "yo". Aquello me perturbó. Me mandaron topiramato y sertralina para controlar la crisis, y así fué, con el pasar de los días me sentía un poco mejor, pero aún persitía una sensación de mareo que no desapareía, le he comentado de esto a los doctores y no saben si será o no una condición permanente. 


PASO 3: TESIS

Salí de mi trabajo en la plaza de la tecnología a finales de agosto, mi objetivo era juntar una cantidad considerable de diinero para no tener que trabajar un tiempo, al menos hasta que pudiera acomodarme como profesor adjunto. Otro de mis objetivos era poder dedicarme a tiempo completo a escribir mi tesis, pues el proyecto de investigación me había quitado un año y no había escrito sino un par de líneas. Una cosa es lo que planeas, otra la realidad. En septiembre no hice prácticamente nada, pues estuve tratando de encontrar a mi asesora de tesis en su cubículo en torre de humanidades sin éxito, no fue hasta finales de ese mes que pude reunirme con ella y reactivar formalmente el proyecto. Ya llebaba una cantidad de trabajo considerable, tenía el anteproyecto, preguntas de investigación, bibliografía, en teoría la tesis ya estaba hecha, o al menos el andamiaje, sólo faltaba hechar el concreto. Cuando empecé realmente a escribir fue en octubre, y lo hice a rastras. Aunado a ello, mi papá me preguntó por el progreso en mi tesis, y cuando le comenté que apenas llevaba una cuartilla (le mentí, llevaba apenas dos párrafos) se molestó, dijo que qué tanto hacía en la casa para llevar apenas una puta cuartilla, entonces le expliqué la situación con mi asesora, luego dijo que si en 6 meses no terminaba mi tesis que fuera consiguiendo otro trabajo para acomodarme en él. 6 meses era un plazo viable, pero al paso que iba parecía una misión imposible; escribía un par de líneas y abría youtube y me quedaba ahí por horas, luego llegaba la hora por ir por mi hermano a su secundaria, luego la comida, luego regresaba a mi cuarto para escribir, tal vez lo hacía o tal vez no, pero no pasaba mucho tiempo hasta que volviera a youtube y me quedara viendo videos por unas horas más hasta que caía la noche, me bañaba y jugaba xbox hasta las 11 de la noche, veía un rato mi celular y me acostaba a las 12, y la rutina se repetía. Así era imposible terminar en el plazo que me había dado mi papá, de por sí yo tenía proyectado tomarme un año para escribir mi tesis... y mi papá quería que la acabara en la mitad de ese tiempo, y yo perdía demasiado tiempo en internet. Busqué una solución a aquella situación, cuando miré hacia un rincón en mi cuarto y ví arrumbada una máquina de escribir que le compré a un compañero en la preparatoria, ¡Ahí está la solución a mi problema! sacaría mis dispositivos conectados a internet fuera de mi cuarto, y me pondría a escribir en la máquina, en la cual no podía abrir youtube para perder 3 horas. Escribir a máquina de escribir es toda una experiencia, sobre la que me gustaría escribir, pero este no es el espacio para hacerlo. Sólo había un pequeño detalle, uno de los rodillos donde va la cinta de tinta estaba rota, y la cinta que tenía estaba toda enredada. No perdí tiempo y fuí a una papelería grande y bien surtida en mi localidad a preguntar si tenían esa pieza (ya había ido a preguntar años atrás, pero quería cerciorarme de que la tuvieran); no la tenían disponible sino hasta dentro de dos semanas. No dudé un segundo en ir directamente al centro a una tienda donde ví máquinas de escribir exhibidas a preguntar si tenían la pieza que necesitaba. Fuí y en efecto, la tenían. Así pues me puse a escribir en esa máquina y noté que si aceleraba el proceso de escritura, pues las líneas eran más angostas y daba la ilusión de que escribía más rápido. Aunque objetivamente esto no era cierto, el sentimieento psicológico de que iba más rápido hacía que escribiera mucho más que lo que escribía en mi laptop. Empecé a escribir formalmente en el mes de octubre, de octubre a diciembre habré escrito al rededor de 12 cuartillas. Iba leyendo y escribiendo a un paso un poco más rápido, tal vez no tanto como le gustaría a mi papá, pero si más rápido a como iba antes. 


RETROSPECTIVA MARZO 2026

Para ir concluyendo quiero comentar que sigo escribiendo mi tesis, y que el método de la máquina de escribir ha perdido algo de eficiencia, en tanto tenga acceso a aparatos conectados a internet tendré una fuente de distracción. Ya terminé el primer capítulo de mi tesis, y estoy empezando con el segundo, ahora no sé que vendrá a continuación. 

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